La noticia y por qué importa
El 19 de octubre de 2026, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) concedió una aprobación acelerada a dostarlimab (Jemperli, GSK) en monoterapia para adultos con cáncer rectal localmente avanzado en estadio II o III cuyos tumores presentan inestabilidad microsatelital alta (MSI-H) o deficiencia del sistema de reparación de errores de apareamiento del ADN (dMMR), identificadas mediante una prueba autorizada por la FDA. La decisión se basa en resultados del ensayo fase II AZUR-1 (NCT05723562). No es una aprobación definitiva convencional: la continuidad de la indicación puede depender de la confirmación del beneficio clínico en estudios y seguimientos posteriores.
La relevancia clínica es considerable. El tratamiento habitual del cáncer rectal localmente avanzado suele incluir combinaciones de quimioterapia, radioterapia y cirugía. Aunque estas estrategias pueden controlar la enfermedad, también pueden tener consecuencias duraderas sobre la función intestinal, urinaria y sexual, la fertilidad y, en algunos casos, requerir una colostomía permanente. En un subgrupo molecular bien definido, la inmunoterapia sola puede lograr una respuesta profunda y sostenida que permita evitar inicialmente esos tratamientos.
La FDA informó que, de los 154 pacientes tratados en AZUR-1, 110 (71%) recibieron dostarlimab sin necesitar tratamiento adicional y no presentaron progresión durante el periodo de seguimiento comunicado. La agencia subrayó que hace falta más seguimiento para determinar cuánto dura la respuesta y con qué frecuencia reaparece el cáncer. El hallazgo no significa que todos los pacientes con cáncer rectal puedan omitir la terapia convencional: la indicación se limita a adultos con enfermedad estadio II/III y biomarcadores MSI-H/dMMR, y la decisión terapéutica requiere evaluación multidisciplinaria y vigilancia especializada.
El estudio, el tratamiento y el mecanismo en profundidad
AZUR-1 es un estudio multicéntrico, abierto y de un solo brazo que evaluó dostarlimab en 154 personas con cáncer rectal localmente avanzado, sin tratamiento previo y confirmado histológicamente, con MSI-H o dMMR. Los pacientes recibieron 500 mg por vía intravenosa cada tres semanas durante un máximo de nueve ciclos, aproximadamente seis meses, salvo progresión o toxicidad inaceptable. La respuesta se evaluó mediante endoscopia, resonancia magnética rectal y tomografía computarizada de tórax, abdomen y pelvis.
El criterio principal de eficacia fue la respuesta clínica completa sostenida durante al menos 12 meses (cCR12), evaluada por revisión central independiente. Para los pacientes que lograron una respuesta clínica completa en las evaluaciones posteriores al tratamiento, el protocolo contempló manejo no operatorio con controles multimodales frecuentes: cada cuatro meses durante los dos primeros años y cada seis meses después. Si no se lograba una respuesta completa o se detectaba recurrencia o progresión, podía considerarse el tratamiento estándar según el criterio clínico.
Dostarlimab es un anticuerpo que bloquea PD-1, un receptor de los linfocitos que participa en mecanismos mediante los cuales los tumores pueden frenar la respuesta inmunitaria. Los tumores dMMR/MSI-H acumulan numerosos errores genéticos porque su sistema de reparación del ADN no funciona correctamente. Esa inestabilidad puede generar neoantígenos que facilitan el reconocimiento inmunitario y explica por qué algunos tumores con este perfil son especialmente sensibles a los inhibidores de puntos de control inmunitario.
La selección molecular es esencial. MSI-H y dMMR están relacionados, pero son pruebas que pueden determinarse por métodos distintos; en este caso, la FDA exige que el biomarcador se establezca mediante una prueba autorizada para tumores sólidos. La agencia estima que alrededor del 3% de los cánceres rectales localmente avanzados presenta este perfil, aunque las estimaciones pueden variar según la población y el método de medición. Por ello, el análisis del estado MMR/MSI al diagnóstico puede cambiar de forma importante las opciones de tratamiento.
La investigadora principal de AZUR-1 es la doctora Andrea Cercek, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, donde dirige el área de cáncer colorrectal y codirige el centro dedicado a cánceres gastrointestinales y colorrectales de inicio temprano. GSK es el patrocinador y responsable del desarrollo y comercialización de dostarlimab. La revisión de la solicitud se realizó bajo Project Orbis, con participación de Health Canada, el Ministerio de Salud de Israel, Swissmedic y la agencia reguladora británica MHRA; al anunciarse la decisión estadounidense, las revisiones de esos organismos seguían en curso.
Los resultados y su significado clínico
En el análisis de AZUR-1 revisado por la FDA, 116 pacientes fueron evaluables para el criterio principal por revisión central independiente. La tasa de respuesta clínica completa sostenida durante 12 meses fue del 47% (54 de 116; IC95%: 37%-56%). El intervalo de confianza del 95% expresa la incertidumbre estadística alrededor de esa estimación; no debe confundirse con una garantía individual de respuesta.
En el análisis de los investigadores, 144 pacientes fueron evaluables y el 68% (98 de 144; IC95%: 60%-76%) alcanzó cCR12. La diferencia entre la evaluación central independiente y la evaluación del investigador ilustra la importancia de especificar cómo se mide la respuesta. No es correcto escoger una de las cifras sin indicar su método de evaluación ni tratar ambas estimaciones como si fueran intercambiables.
La tasa de respuesta objetiva por revisión central independiente fue del 79% (IC95%: 71%-85%); según los investigadores, fue del 82% (IC95%: 75%-88%). Además, 38 pacientes habían alcanzado una respuesta clínica completa por revisión central, pero todavía no completaban 12 meses de seguimiento. Otros 44 pacientes presentaban una respuesta casi completa. Estos datos sugieren que la proporción de respuestas sostenidas podría cambiar con un seguimiento más prolongado, pero los pacientes que aún no han completado el periodo de evaluación no deben contarse como si ya hubieran cumplido el criterio de 12 meses.
Con una mediana de seguimiento de 26,3 meses, la FDA comunicó que no se habían observado progresiones entre los pacientes con respuesta clínica completa sostenida, respuesta clínica completa o respuesta casi completa. Esta señal de durabilidad es prometedora, pero no demuestra riesgo cero de recaída: el seguimiento continúa, y los resultados pueden cambiar a medida que se acumulen más observaciones. En una evaluación exploratoria de los investigadores, 110 de 144 pacientes (76%; IC95%: 69%-83%) no tenían evidencia de cáncer al año o más; esa cifra incluía 98 con respuesta clínica completa sostenida sin cirugía y 12 con respuesta patológica completa confirmada tras cirugía.
La FDA también revisó un ensayo independiente dirigido por investigadores (NCT04165772), realizado en 50 pacientes con enfermedad similar. En ese estudio, la cCR12 fue del 93% (IC95%: 82%-99%) y la tasa de respuesta objetiva del 100% (IC95%: 93%-100%); ningún paciente recibió quimiorradioterapia o cirugía como parte del tratamiento del cáncer rectal. De los 27 pacientes con al menos tres años de seguimiento, uno presentó recurrencia local y fue tratado mediante linfadenectomía. Son datos alentadores, aunque proceden de un estudio pequeño, de un solo brazo y no deben interpretarse como una comparación aleatorizada con el tratamiento convencional.
En conjunto, estos resultados apuntan a un cambio de estrategia: en lugar de administrar automáticamente quimioterapia, radiación y cirugía a todos los pacientes de estadio II/III, el tratamiento podría comenzar con inmunoterapia en aquellos cuyo tumor tenga el biomarcador adecuado, seguida de una evaluación rigurosa de la respuesta. El objetivo no es simplemente reducir el tamaño tumoral, sino conseguir una respuesta completa que se mantenga y preservar órganos sin comprometer el control oncológico.
Seguridad, limitaciones y qué debemos interpretar con cautela
Dostarlimab no está exento de riesgos. Al activar la respuesta inmunitaria, puede provocar que el sistema inmune ataque órganos sanos. Estas reacciones inmunomediadas pueden ser graves o mortales y afectar, entre otros, pulmones, intestino, hígado, glándulas endocrinas, piel, corazón y sistema nervioso. También pueden producirse reacciones relacionadas con la infusión, complicaciones en personas que reciben un trasplante alogénico de células madre y toxicidad embriofetal.
En AZUR-1, los acontecimientos adversos graves ocurrieron en el 20% de los pacientes, según la información de GSK; el tratamiento se suspendió permanentemente por reacciones adversas en el 3%. Los efectos adversos más frecuentes fueron fatiga (32%), erupción cutánea (22%), diarrea (18%) y prurito (17%). La frecuencia de acontecimientos graves no equivale a la frecuencia de toxicidad inmunomediada, y la vigilancia debe contemplar tanto los efectos habituales como los menos frecuentes pero potencialmente peligrosos.
Hay varias limitaciones que deben influir en la interpretación. Primero, AZUR-1 no tuvo un grupo de control aleatorizado. Por tanto, los resultados no constituyen una comparación directa con quimiorradioterapia y cirugía, y no permiten calcular una ventaja relativa de supervivencia frente al tratamiento estándar. Segundo, el número de pacientes es limitado porque el subtipo MSI-H/dMMR representa una minoría de los cánceres rectales. Tercero, parte del seguimiento aún está madurando, especialmente para la recurrencia a largo plazo y la duración de la respuesta.
También es importante distinguir una respuesta clínica completa de una curación definitiva. La evaluación combina endoscopia e imágenes y puede no detectar toda enfermedad microscópica. El manejo no operatorio exige controles estrictos y capacidad para identificar una recaída de forma temprana, además de acceso a cirugía de rescate cuando esté indicada. No debe extrapolarse esta estrategia a tumores sin MSI-H/dMMR, a otros estadios ni a pacientes que no cumplan los criterios de la indicación.
Por último, la aprobación acelerada permite el acceso a partir de resultados intermedios considerados razonablemente predictivos de beneficio clínico, pero obliga a continuar la evaluación para confirmar que la respuesta observada se traduce en un beneficio duradero. La propia FDA señaló que el riesgo de recaída a largo plazo todavía es desconocido y que el patrocinador debe continuar el seguimiento.
Qué viene ahora
La prioridad inmediata es completar el seguimiento de AZUR-1 y documentar la durabilidad de las respuestas, las recaídas locales o a distancia, la necesidad posterior de cirugía o tratamiento adicional y los resultados funcionales y de calidad de vida. Estos datos ayudarán a establecer qué pacientes pueden mantenerse de forma segura en vigilancia sin tratamiento local inmediato y cuáles requieren intervención.
La decisión también refuerza la necesidad de realizar pruebas de MMR/MSI de manera oportuna en el cáncer rectal. Identificar el biomarcador desde el diagnóstico permite discutir opciones con el equipo de oncología médica, cirugía colorrectal, radiología, endoscopia y patología antes de iniciar un tratamiento que pueda afectar de forma permanente la función del órgano.
Las autoridades regulatorias de Canadá, Israel, Suiza y Reino Unido aún estaban revisando la solicitud en el marco de Project Orbis cuando se anunció la decisión de la FDA. La aprobación estadounidense no implica autorización automática en otros países ni garantiza disponibilidad o cobertura local. Los equipos clínicos deben comprobar la situación regulatoria y las guías aplicables en su jurisdicción.
Para la práctica clínica, el mensaje es preciso: dostarlimab en monoterapia es ahora una opción autorizada por la FDA para adultos seleccionados con cáncer rectal localmente avanzado en estadio II/III MSI-H/dMMR. El 68% de los pacientes evaluables por los investigadores alcanzó una respuesta clínica completa sostenida durante 12 meses, mientras que la evaluación central independiente registró un 47% en la población evaluable correspondiente. La posibilidad de evitar tratamientos con consecuencias funcionales importantes es clínicamente significativa, pero requiere selección molecular, evaluación especializada y seguimiento prolongado. La aprobación acelerada representa un avance real, no una prueba de que la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia hayan dejado de ser necesarias para todos los pacientes.
Referencias
- U.S. Food and Drug Administration. “FDA grants accelerated approval to dostarlimab for locally advanced rectal cancer.” 19 de octubre de 2026. https://www.fda.gov/drugs/resources-information-approved-drugs/fda-grants-accelerated-approval-dostarlimab-locally-advanced-rectal-cancer
- U.S. Food and Drug Administration. “FDA Approves Immunotherapy That May Allow Certain Patients with Rectal Cancer to Avoid Chemotherapy, Radiation and Surgery.” 19 de octubre de 2026. https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-approves-immunotherapy-may-allow-certain-patients-rectal-cancer-avoid-chemotherapy-radiation-and
- GSK. “Jemperli (dostarlimab-gxly) approved in US as first and only immunotherapy for adults with MSI-H/dMMR locally advanced rectal cancer.” 19 de octubre de 2026. https://us.gsk.com/en-us/media/press-releases/jemperli-dostarlimab-gxly-approved-in-us-as-first-and-only-immunotherapy-for-adults-with-msi-hdmmr-locally-advanced-rectal-cancer/
- Ensayo AZUR-1, NCT05723562. Registro oficial: https://clinicaltrials.gov/study/NCT05723562
- Ensayo dirigido por investigadores, NCT04165772. Registro oficial: https://clinicaltrials.gov/study/NCT04165772
